Investigaciones recientes confirman que el ejercicio regular puede ser tan eficaz como las terapias tradicionales, incluidos los antidepresivos y la psicoterapia, para tratar la depresión leve a moderada. Una revisión exhaustiva de 73 ensayos controlados aleatorios, en los que participaron casi 5000 adultos, no encontró diferencias significativas en los resultados entre las intervenciones de ejercicio y los tratamientos clínicos estándar.
Por qué esto es importante
La depresión es una de las principales causas de discapacidad en todo el mundo, y encontrar tratamientos accesibles y rentables es crucial. Este estudio sugiere que la actividad física debe considerarse como una parte legítima de un plan de tratamiento integral, junto con o en lugar de medicamentos y psicoterapia, especialmente para aquellos con síntomas menos graves. La creciente prevalencia de los problemas de salud mental subraya la necesidad de soluciones diversas y basadas en evidencia.
Comparación del ejercicio con otros tratamientos
El estudio, publicado en la Base de datos Cochrane de revisiones sistemáticas, comparó el ejercicio con ningún tratamiento, placebo o tratamientos activos como antidepresivos y terapia. Los resultados indicaron que el ejercicio tuvo un rendimiento comparable al de las intervenciones farmacológicas y psicológicas. Sin embargo, es importante señalar que muchos ensayos compararon el ejercicio con la inacción en lugar de hacerlo directamente con medicamentos o terapias, y algunos estudios tuvieron tamaños de muestra pequeños.
La ciencia detrás de los beneficios
Varios factores contribuyen a los efectos del ejercicio que mejoran el estado de ánimo. Actividad física:
- Proporciona una distracción de los pensamientos negativos.
- Facilita la interacción social, si se realiza en grupos o en pareja.
- Mejora la autoestima y la confianza mediante el logro de objetivos.
- Estimula la liberación de neurotransmisores que regulan el estado de ánimo, como endorfinas, serotonina y dopamina.
- Puede mejorar la calidad del sueño y los niveles de vitamina D (con ejercicio al aire libre).
Recomendaciones prácticas para integrar el ejercicio
Los expertos recomiendan al menos 30 minutos de ejercicio de intensidad moderada, como caminar a paso ligero, trotar, yoga o entrenamiento de fuerza, cinco veces por semana para maximizar los beneficios. Programar ejercicio en tu rutina puede ayudarte a superar la inercia inicial, ya que empezar suele ser la parte más difícil.
Consideraciones importantes
Si bien el ejercicio puede ser muy eficaz, es esencial consultar a un proveedor de atención médica antes de realizar cambios en su plan de tratamiento. La depresión es compleja y es posible que el ejercicio no sea adecuado para todos. Debe verse como un componente de una estrategia más amplia, junto con orientación profesional y, si es necesario, medicación o terapia.
“El ejercicio puede ser una pieza del rompecabezas para mejorar los síntomas”, dice la psicóloga clínica Hillary Ammon, PsyD.
En última instancia, incorporar ejercicio a un régimen de salud mental ofrece un enfoque práctico, accesible y científicamente respaldado para controlar los síntomas de la depresión.
