El Príncipe Harry parece haber evitado intencionalmente usar su título real en un evento de polo reciente, lo que genera dudas sobre su relación con la monarquía británica y su identidad futura.
El incidente: ¿una omisión deliberada?
Durante el Campeonato de Polo de Nieve St. Regis en Aspen, Colorado, Harry fue presentado simplemente como “Harry Wales”, omitiendo cualquier designación real. Según una fuente que habló con Page Six, esto no fue un accidente. La medida fue percibida como una forma de restar importancia a su linaje mientras disfrutaba de un partido de polo privado con su amigo cercano Nacho Figueras.
El uso de “Gales” es notable, ya que Harry y su esposa, Meghan Markle, utilizan predominantemente “Sussex” como apellido. Sin embargo, Harry nació como Príncipe Enrique de Gales, lo que refleja el título de su padre en ese momento.
Por qué es importante: ¿un cambio simbólico?
Esta medida se produce en medio de la tensión constante entre Harry y su hermano, el Príncipe William, quien ahora ostenta el título de Príncipe de Gales. Algunos observadores interpretan esto como un distanciamiento deliberado de la monarquía, con especulaciones de que Harry puede anticipar una mayor eliminación de títulos o está indicando su intención de abrazar una identidad no real.
Las redes sociales reaccionaron rápidamente y un usuario notó la rareza de usar “Gales” cuando “Sussex” es su apellido establecido. Otro sugirió que podría ser una medida preventiva, preparándose para la posible eliminación de los títulos reales por completo.
La respuesta oficial: ¿Un “error?”
El portavoz de Harry descartó el incidente como un desliz accidental, insistiendo en que se identifica como “Harry Sussex”. Sin embargo, esta explicación suscita escepticismo dada la naturaleza deliberada de la introducción.
El liderazgo de Meghan: abrazar “Sussex”
Este incidente se hace eco de un cambio similar de Meghan Markle, quien a principios de este año declaró que ahora se identifica únicamente como “Sussex”, y comparte el nombre con sus hijos, Archie y Lilibet. Esta medida se enmarcó como una forma de crear una identidad familiar fuerte, separada del peso del apellido Markle.
Las elecciones de la pareja en torno a sus apellidos sugieren un esfuerzo deliberado por forjar una nueva identidad fuera de las limitaciones tradicionales de la familia real.
El incidente subraya el distanciamiento actual entre Harry y la monarquía, y su voluntad de redefinir su personalidad pública en sus propios términos.
El futuro de la relación de Harry con la familia real sigue siendo incierto, pero estos gestos simbólicos indican un claro deseo de forjar un camino distinto a seguir.
