Los profesionales inmobiliarios están de acuerdo: ciertos elementos de la cocina pueden reducir significativamente el valor de mercado de una vivienda. Si bien los principales defectos de diseño son costosos de solucionar, varios problemas estéticos pueden abordarse con relativa facilidad para evitar negociaciones de precios. Esto es lo que los expertos dicen que debes evitar si planeas vender.
El impacto del diseño anticuado
Según Ariel Baverman de Coldwell Banker, las cocinas son el foco principal de los compradores e influyen directamente en los precios de venta. Si bien el tamaño y el diseño son soluciones sustanciales (y costosas), los elementos superficiales pueden hacer o deshacer un trato. Jen Barnett, corredora de The Front Agency, señala que estos problemas no siempre tienen que ver con artículos costosos, sino con signos obvios de negligencia.
Funciones clave que reducen el valor
La iluminación fluorescente, las encimeras y los pisos obsoletos se encuentran entre las señales de alerta más inmediatas. Barnett cita específicamente “encimeras laminadas de color naranja cazador” y “pisos de linóleo verde aguacate” como indicadores claros de una cocina muy anticuada. Estos elementos indican una falta de actualizaciones recientes y pueden disuadir a los compradores potenciales.
Las encimeras ocupadas también perjudican el valor de reventa. Lisa Graff de Houlihan Lawrence explica que “las encimeras con azulejos o ocupadas, particularmente en granito más oscuro”, no son deseables debido a su alto costo de reemplazo. Los compradores prefieren diseños más limpios y modernos.
Problemas de diseño y electrodomésticos
Los electrodomésticos negros y obsoletos son otro desvío. Graff afirma que los electrodomésticos negros están perdiendo popularidad, mientras que los electrodomésticos blancos también pueden parecer anticuados si no forman parte de un diseño de cocina completamente blanco. Los viejos quemadores y extractores de aire sobre las islas crean espacios incómodos y claustrofóbicos.
Los gabinetes encima de las islas y el escape que divide las habitaciones obstruyen las líneas de visión y hacen que las cocinas parezcan estrechas, lo que no gusta a los compradores.
Errores en el suelo
Los pisos que no coinciden es otro problema común. Baverman recomienda limitar los tipos de pisos visibles a tres o menos para evitar una apariencia inconexa. Los patrones mixtos pueden sugerir reparaciones apresuradas y problemas subyacentes más importantes.
La lechada oscura con pisos claros parece sucia, mientras que las baldosas agrietadas indican inmediatamente problemas de mantenimiento. Reemplazar las baldosas rotas suele ser económico si se dispone de materiales originales.
El resultado final
Si no se abordan estas características, se corre el riesgo de negociar precios. Sin embargo, si no vas a vender pronto, disfruta de tu espacio. En última instancia, sus preferencias personales son lo más importante hasta que decide incluirse en la lista.
Estos detalles son importantes porque el mercado inmobiliario favorece cada vez más las viviendas modernas y bien mantenidas. Ignorar estos factores puede significar miles de pérdidas en las negociaciones o un mayor tiempo en el mercado. Los compradores utilizarán estos defectos para justificar ofertas más bajas, y los vendedores que los aborden desde el principio obtendrán una clara ventaja.
