Una nueva investigación indica que la suplementación con magnesio puede influir en el riesgo de cáncer colorrectal, aunque los hallazgos tienen matices y dependen de factores genéticos individuales. Un estudio publicado en The American Journal of Clinical Nutrition exploró la relación entre la ingesta de magnesio, la composición del microbioma intestinal y las variaciones genéticas que afectan la absorción de magnesio.
Hallazgos del estudio: impacto genético en la eficacia de los suplementos
Los investigadores examinaron a 239 participantes y los dividieron en grupos que recibieron suplementos de magnesio o un placebo. El análisis de muestras de heces, hisopos rectales y tejidos reveló una correlación entre la suplementación con magnesio y los cambios en el microbioma intestinal, que afectan específicamente a las bacterias relacionadas con la producción de vitamina D. Las personas con una función eficiente del gen TRPM7 (responsable de la absorción de magnesio y calcio) exhibieron niveles elevados de Carnobacterium maltaromaticum y Faecalibacterium prausnitzii, bacterias que pueden elevar los niveles de vitamina D en el intestino, un factor potencialmente relacionado con un menor riesgo de cáncer colorrectal. Por el contrario, aquellos con función TRPM7 deteriorada vieron una disminución en Faecalibacterium prausnitzii con suplementos de magnesio.
Esto sugiere que los beneficios del magnesio pueden no ser universales, ya que la predisposición genética desempeña un papel fundamental. El estudio destaca la complejidad de las intervenciones nutricionales, donde los enfoques únicos suelen ser ineficaces.
La conexión de la vitamina D y el papel del magnesio
El impacto potencial del magnesio en la prevención del cáncer parece estar relacionado con su papel en el metabolismo de la vitamina D. El Dr. Qi Dai, autor principal del estudio del Centro Médico de la Universidad de Vanderbilt, señala que el magnesio facilita la utilización de la vitamina D, y investigaciones anteriores demuestran su capacidad para elevar los niveles de vitamina D en la sangre. Este estudio amplía que, al mostrar que el magnesio, también puede fomentar las bacterias productoras de vitamina D en el colon.
Sin embargo, los expertos enfatizan que se trata de una observación temprana. Nagi B. Kumar, PhD, RD, del Moffitt Cancer Center, advierte que si bien el magnesio participa en numerosas funciones corporales, los vínculos definitivos con la prevención del cáncer requieren más investigación.
Implicaciones prácticas y próximos pasos
Los expertos desaconsejan la autocomplementación basándose únicamente en estos hallazgos. Se necesita una investigación más sólida antes de que se pueda recomendar el magnesio específicamente para la prevención del cáncer. Sin embargo, muchas personas consumen una cantidad insuficiente de magnesio únicamente a través de la dieta. Martha J. Shrubsole, PhD, coautora del estudio, sugiere que aumentar la ingesta de magnesio a través de alimentos o suplementos para cumplir con las cantidades dietéticas recomendadas puede ofrecer beneficios para la salud más amplios.
Antes de introducir suplementos de magnesio, consultar a un proveedor de atención médica es fundamental para garantizar su idoneidad. El estudio subraya la importancia de la nutrición personalizada, donde los factores genéticos y los perfiles del microbioma individual influyen en la eficacia de las intervenciones dietéticas.
El estudio ofrece un valioso punto de partida para comprender cómo la nutrición interactúa con la genética en el riesgo de cáncer, pero se necesita más investigación antes de poder hacer recomendaciones concretas.















