Hablar con un bebé es principalmente ruido. Mucha baba, poca comprensión y cero retorno de su inversión emocional. Tú hablas. Ellos miran fijamente. La conexión es delgada, frágil y se pierde fácilmente en el caos de los horarios de la guardería y los cambios de pañales. Pero luego ves algo como el último TikTok de Mike DelMoro. Y recuerdas por qué te molestaste.
Lo publicó con una simple leyenda. “Tener una conversación con nuestro hijo de nueve meses”.
No parece una conversación. Parece un caos. Mike está en el suelo. Su hijo Wesley está justo a su lado. Ambos están boca abajo, con las extremidades agitándose en esos ritmos extraños e inconexos que parecen poseer los bebés. Están chillando. Simplemente gritándonos de alegría. Es absurdo. Es hermoso.
“La forma en que vamos a ir a Yap cuando sea mayor”, escribió Mike.
Ese es el truco, ¿no? Encontrarlos donde están. Sin esperar coherencia. Simplemente igualando la energía. Cuando Wesley patea, Mike patea. Cuando el bebé se ríe, el papá responde chillando. Es el mimetismo como vínculo. Funciona.
El vídeo ha alcanzado casi 300.000 visitas. A la gente le encanta la absoluta incompetencia de la comunicación adulta que se muestra aquí. Los comentarios están llegando a raudales.
“Esta es la conversación más productiva que escuché en toda la mañana”.
Otra persona interviene y se pone del lado del niño. “Me estoy poniendo del lado de los bebés en este debate”. Alguien más bromea diciendo que el bebé tiene 100% razón legal y contrata a un abogado para representar a su cliente. El humor es vulgar, pero ¿el sentimiento detrás de él? Alto. Cálido. Real.
DelMoro no es nuevo en compartir la vida de padre. A menudo publica con su marido Alec. Sin embargo, este tocó una fibra sensible. Acorde diferente. Más adentro. Otros espectadores, aquellos en relaciones del mismo sexo, vieron su futuro en dos brazos agitando sobre una alfombra.
“Espero vivir esto con mi novio”.
Otro añade: “Feliz orgullo”.
Es un clip pequeño. Ninguna gran lección. Ningún manifiesto sobre la paternidad moderna. Sólo dos tipos tirados al suelo y haciendo ruido juntos. Nos recuerda que la conexión no se trata de palabras perfectas. Se trata de presentarse. Es complicado. Es ruidoso. No soluciona nada.















